Enfermedades por exceso de bioelementos

Enfermedades por exceso de bioelementos

Elementos traza en el organismo

Las muestras se mineralizaron para determinar el contenido de metales (Mg, Zn y Fe) en los preparados que contenían C. vulgaris. A continuación, se pesaron 0,2 g de los preparados con una precisión de 0,1 mg y se transfirieron a un recipiente de teflón al que se añadieron 2 mL de perhidrol y 6 mL de ácido nítrico concentrado. La mineralización se realizó en un sistema cerrado (mineralizador de microondas) hasta obtener una solución clara e incolora. Las soluciones después de la mineralización se transfirieron a evaporadores de cuarzo y se evaporaron hasta quedar «casi secas» en una placa de calentamiento a una temperatura de aproximadamente 200 °C para eliminar el exceso de reactivos. Al residuo se le añadió agua destilada cuatro veces para un trasvase cuantitativo a un matraz aforado, que se llenó con agua para obtener un volumen de 10 mL.Análisis de metales y compuestos orgánicos en los extractos de los preparados que contienen C. vulgaris

Fig. 1Gráfico de radar que muestra la cantidad de a Fe [μg g-1], b Zn [μg g-1] y c Mg [μg g-1] extraídos para el jugo gástrico artificial y el jugo intestinal artificial, en función del tiempo de incubaciónImagen a tamaño completo

Clasificación de los oligoelementos

14- Oligoelementos Los oligoelementos (o metales traza) son minerales presentes en los tejidos vivos en pequeñas cantidades. Se sabe que algunos de ellos son esenciales desde el punto de vista nutricional, otros pueden serlo (aunque las pruebas son sólo sugestivas o incompletas) y el resto se consideran no esenciales. Los oligoelementos funcionan principalmente como catalizadores en los sistemas enzimáticos; algunos iones metálicos, como el hierro y el cobre, participan en las reacciones de oxidación-reducción del metabolismo energético. El hierro, como componente de la hemoglobina y la mioglobina, también desempeña un papel vital en el transporte de oxígeno.

Todos los oligoelementos son tóxicos si se consumen en niveles suficientemente altos durante periodos suficientemente largos. La diferencia entre la ingesta tóxica y la ingesta óptima para satisfacer las necesidades fisiológicas de oligoelementos esenciales es grande para algunos elementos, pero es mucho menor para otros.

Este capítulo es un resumen del papel de los siguientes oligoelementos esenciales en la etiología y la prevención de las enfermedades crónicas: hierro, zinc, flúor, selenio, cobre, cromo, yodo, manganeso y molibdeno. También se analizan el aluminio, el cadmio, el mercurio, el arsénico y el plomo; no se ha demostrado que estos elementos sean esenciales para el ser humano, pero el comité los examinó porque se ingieren con frecuencia como contaminantes en los alimentos o el agua. También se analizan brevemente las interacciones entre los distintos oligoelementos.

Oligoelementos esenciales

Diagrama que muestra una visión generalizada de la homeostasis celular del hierro en el ser humano. La importación de hierro puede producirse a través de la endocitosis del receptor de transferrina 1 o a través de los importadores de hierro ferroso DMT1 y ZIP14, que requieren la actividad de reductasas de hierro como STEAP2, SDR-2 y Dcytb. El hierro intracelular puede almacenarse en la ferritina y utilizarse para la biosíntesis de proteínas, o para generar especies reactivas de oxígeno (ROS) y regular la transcripción a través de las proteínas de unión a elementos sensibles al hierro (IRP1/2). La exportación se produce a través de la ferroportina, a menudo ayudada por la hefaestina (Hp) y/o la ceruloplasmina (Cp), y reprimida por la hepcidina.

El metabolismo humano del hierro es el conjunto de reacciones químicas que mantienen la homeostasis humana del hierro a nivel sistémico y celular. El hierro es necesario para el organismo y a la vez potencialmente tóxico. El control de los niveles de hierro en el cuerpo es una parte críticamente importante de muchos aspectos de la salud y la enfermedad humanas. Los hematólogos se han interesado especialmente por el metabolismo sistémico del hierro porque éste es esencial para los glóbulos rojos, donde se encuentra la mayor parte del hierro del cuerpo humano. Comprender el metabolismo del hierro también es importante para entender las enfermedades de sobrecarga de hierro, como la hemocromatosis hereditaria, y la deficiencia de hierro, como la anemia ferropénica.

Los oligoelementos en la nutrición

Todos los seres vivos de la Tierra están formados por átomos de los distintos bioelementos (elementos utilizados por los organismos vivos) que se aprovechan en la construcción de moléculas, tejidos, organismos y comunidades, tal y como los conocemos. Los bioelementos más comunes son: hidrógeno (H) 59%, oxígeno (O) 24%, carbono (C) 11%, nitrógeno (N) 4%, fósforo (P) 1% y azufre (S) 0. 1-1% (porcentajes del número total de átomos en los organismos), pero hay otros bioelementos, normalmente presentes en bajas concentraciones, como el potasio (K), el magnesio (Mg), el hierro (Fe), el calcio (Ca), el molibdeno (Mo), el manganeso (Mn) y el zinc (Zn). Los organismos necesitan estos bioelementos en cantidades y proporciones específicas para sobrevivir y crecer.

Las distintas especies tienen funciones y estrategias vitales diferentes, por lo que han desarrollado estructuras distintas y han adoptado una determinada combinación de procesos metabólicos y fisiológicos. Por lo tanto, se espera que cada especie tenga diferentes necesidades de cada bioelemento y se caracterice por una composición bioelemental específica.

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